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Mati ahora en la Trinidad

  • Mati
  • 3 ene
  • 6 Min. de lectura

La Trinidad


Los primeros dos días hablamos del ritmo. De la onda primordial que crea el tiempo. Del juego de la mente universal donde todo es holograma proyectado desde el origen.


Hoy quiero contarles algo fundamental: cómo se estructura la consciencia para poder navegar ese juego.

La consciencia humana funciona como una trinidad. Tres aspectos que trabajan juntos, que se necesitan mutuamente, que forman un sistema completo.


Mente, Emoción, Acción.


O dicho de otra forma: Mente, Alma, Cuerpo.


Estas tres dimensiones son los pilares de todo este proyecto. Y son también los pilares de cómo funciona la realidad misma.


La Mente: Narrativa y Visión


La primera dimensión es la mente.


La mente es la que piensa, la que imagina, la que crea mapas, la que comprende patrones. La mente es el ojo que ve el camino antes de caminarlo.


Pero la mente no es solo pensamiento abstracto. La mente es narrativa.


Como vimos ayer, las historias son llaves. Los mitos son circuitos. Las leyendas son coordenadas. La mente humana se organiza a través de narrativas que le dan sentido a la experiencia.


Por eso la primera misión de este proyecto es la Misión Mental.


Se centra en contar historias, mitos y relatos que expliquen la consciencia. En ofrecer marcos de comprensión a través de clases, conferencias, escritos y contenidos educativos. En reinterpretar memorias antiguas desde una visión integradora.


El propósito de la Misión Mental es: ampliar y ordenar la mente para que pueda recibir un nuevo estado de consciencia.


Si tu mente está fragmentada, confundida, atrapada en narrativas que te limitan, cualquier experiencia que vivas será filtrada por ese caos. Por eso primero hay que ordenar la mente. Darle un mapa claro. Una narrativa coherente.


La Mente es la que despierta al individuo. La que le muestra que hay un camino, que existe un mapa, que la realidad puede comprenderse de otra forma.


La Mente da propósito.


El Alma: Experiencia y Vínculo


La segunda dimensión es el alma. O como la llamamos también: la *emoción*.


El alma es la que siente, la que late, la que conecta con el corazón. El alma es el motor que te mueve, la frecuencia que te anima, el fuego interno que te impulsa.


Puedes tener un mapa perfecto en la mente, puedes entender todos los conceptos, puedes saber exactamente hacia dónde ir. Pero si tu alma no siente el llamado, si tu corazón no late con el camino, nunca lo caminarás de verdad.


Por eso la segunda misión de este proyecto es la Misión Emocional.


Se expresa mediante retiros, viajes, ceremonias y misiones en red. Encuentros entre culturas y territorios. Experiencias vividas en comunidad.


El propósito de la Misión Emocional es: que las personas no solo comprendan la consciencia, sino que la vivan.


Vivir la consciencia significa sentirla en el cuerpo. Experimentarla en relación con otros. Celebrarla en ceremonia. Llorarla en los momentos de muerte simbólica. Reirla en los momentos de renacimiento.


La emoción genera cohesión, propósito compartido, sentido de pertenencia. Porque cuando sientes algo junto a otros, cuando vives una experiencia profunda en comunidad, se crea un vínculo que trasciende las palabras.


El Alma crea la nación cultural. No una nación de fronteras geográficas, sino un campo de consciencia compartida donde todos los que resuenan con la misma frecuencia pueden reconocerse como parte de la misma familia.


El Alma da identidad.


El Cuerpo: Manifestación y Materia


La tercera dimensión es el cuerpo. O como la llamamos también: la *acción*.


El cuerpo es el que hace, el que construye, el que materializa. El cuerpo es la mano que toma la piedra y la pone sobre otra piedra hasta que el templo existe.


Puedes tener la visión más clara en la mente. Puedes sentir el fuego más intenso en el alma. Pero si no actúas, si no manifiestas, si no construyes, todo queda en el mundo de las ideas y nunca se vuelve real.


Por eso la tercera misión de este proyecto es la Misión Física.


Incluye espacios educativos y culturales, jardines alquímicos y nodos de consciencia, centros alquímico-tecnológicos, plataformas digitales y estructuras económicas colaborativas.


El propósito de la Misión Física es: dar cuerpo estable a la consciencia, creando lugares y sistemas que la sostengan y la expandan.


Porque la consciencia necesita un cuerpo para manifestarse. Necesita espacios físicos donde la gente pueda reunirse. Necesita tecnologías que faciliten la conexión. Necesita economías que valoren el tiempo dedicado a crear consciencia. Necesita estructuras que protejan y nutran el proceso.


El Cuerpo construye el Estado real y virtual. Todo lo que en la mente era visión, y en el alma era tradición, aquí se vuelve tecnología, territorio y estructura civilizatoria.


El Cuerpo da manifestación.


La Trinidad Como Sistema Completo


Estas tres dimensiones no funcionan por separado. Funcionan como un sistema integrado.


La Mente despierta al individuo. Le muestra el mapa, le cuenta la historia, le abre la comprensión.


El Alma crea la nación cultural. Une a los individuos despiertos en una experiencia compartida, en un sentido de pertenencia, en una identidad común.


El Cuerpo construye el Estado real y virtual. Materializa todo lo que la mente vio y el alma sintió, creando estructuras estables que sostienen la consciencia despierta.


Sin mente, avanzas a ciegas. Sin alma, avanzas sin vida. Sin cuerpo, te quedas atrapado en ideas que nunca se materializan.


Las tres juntas forman la trinidad de la consciencia. Y esa trinidad está viva en cada momento de tu existencia y en cada etapa de este proyecto.


La Trinidad en Tu Vida Personal


Esta trinidad no es solo teórica. Opera en tu vida cotidiana constantemente.


Cuando decides hacer un cambio en tu vida, primero necesitas la mente para comprender qué está pasando, para ver el patrón que quieres transformar, para imaginar una alternativa posible.


Luego necesitas el alma para sentir el deseo profundo de ese cambio, para conectar emocionalmente con la visión, para que tu corazón se comprometa con el camino.


Y finalmente necesitas el cuerpo para actuar, para dar los pasos concretos, para materializar día a día esa transformación.


Si solo piensas en el cambio pero no lo sientes, se queda en tu cabeza y nunca baja al corazón. Si solo lo sientes pero no actúas, se queda en una emoción que se disipa con el tiempo. Si solo actúas sin comprensión ni sentimiento, te mueves mecánicamente sin propósito claro.


Las tres dimensiones tienen que estar alineadas.


La Trinidad en las Etapas del Proyecto


Este proyecto se desarrolla en tres etapas que corresponden exactamente con esta trinidad.


Etapa 1 (2026-2029): La Mente - La narrativa, la memoria y la activación individual. Aquí se desarrolla la historia completa del origen, la ruptura del huevo dorado, el ojo perdido, las doce tribus, las familias atlantes, la máquina cuántica planetaria. Los mensajes de Ghan y la función del Tejedor. La secuencia pedagógica. Las activaciones individuales. Es en esta etapa donde se crea el ecosistema conceptual que genera sentido para todo lo que sigue.


Etapa 2 (2029-2033): El Alma - El nacimiento de la nación, cultura, tradición y comunidad. En esta fase se desarrolla la identidad cultural, el calendario triple (lunar, solar y de eclipses), la creación de Holi Nada, la integración de las 144 culturas ancestrales, el Parlamento de la Consciencia. Esta etapa da identidad, pertenencia y cohesión.


Etapa 3 (2034-2036): El Cuerpo - El estado físico, infraestructura, economía y materia. Es el momento del Estado externo: tecnologías, arquitectura, economía, instituciones, estructuras reales que encarnan la consciencia despertada. Incluye espacios físicos como Alkhem en Aswan, los templos-huevo (Huevos Dorados), tecnologías propias (apps, metaverso, IA), el Estado-Nación Virtual, sistema económico Tokion, el ejército de Odín / APIS.


Estas tres etapas no son secuenciales estrictas. Funcionan como una trinidad simultánea, retroalimentándose: La Mente da propósito, el Alma da identidad, el Cuerpo da manifestación.


Sin Una, las Otras No Funcionan


Aquí está la clave que muchos proyectos espirituales olvidan:


Si solo trabajas la mente, creas filósofos que entienden todo pero no transforman nada.


Si solo trabajas el alma, creas comunidades emocionales que se sienten bien juntas pero no tienen dirección clara ni estructura sostenible.


Si solo trabajas el cuerpo, creas instituciones vacías, tecnologías sin consciencia, estructuras que terminan reproduciendo los mismos patrones del sistema que querían transformar.


Las tres dimensiones se necesitan mutuamente.


Por eso este proyecto trabaja en los tres niveles al mismo tiempo. Narrativa, experiencia y manifestación. Mente, alma y cuerpo. Propósito, identidad y forma.


La Trinidad y el Tiempo


Y todo esto se conecta con lo que hemos estado hablando sobre el tiempo.


El tiempo necesita reparación en los tres niveles:


La mente necesita re-cordar, volver a unir las narrativas fragmentadas, recuperar la memoria del origen.


El alma necesita sincronizar con los ciclos naturales, volver a latir al ritmo del corazón del universo, celebrar los solsticios y equinoccios como calibraciones del eje.


El cuerpo necesita construir espacios y sistemas que respeten el tiempo biológico, que no fragmenten el ritmo humano, que sostengan la armonía entre lo interno y lo externo.


Cuando las tres dimensiones están alineadas con el tiempo reparado, todo el ser funciona en coherencia. Y cuando el ser funciona en coherencia, puede navegar el océano de la consciencia sin perderse en él.


Hoy plantamos la tercera semilla. La semilla de la trinidad.


Mañana continuaremos. Seguiremos profundizando en cómo se calibra el tiempo, en cómo se ajustan los ritmos, en cómo se navegan los ciclos.


Pero hoy, quédate con esto:


Eres mente, alma y cuerpo.


Eres narrativa, experiencia y manifestación.


Eres visión, emoción y acción.


Y cuando las tres trabajan juntas, la consciencia despierta en su totalidad.


Bienvenidos al camino de la trinidad.


21 comentarios


Marcelo Melendez
Marcelo Melendez
hace 4 días

Somos la Trinidad!! ✨

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Karla Fuentes
Karla Fuentes
19 ene

Haciendo, pensando, sintiendo. Caminando con un camino paralelo. Alquem ia, para ordenar, para recordar, para construir lo que viene y para los que vienen. Desde mi espacio, en todos los tiempos. Hacia la Ontocracia, desde Mati. 🧭

Editado
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Lilian Canido
Lilian Canido
07 ene

Eres mente, alma y cuerpo.


Eres narrativa, experiencia y manifestación.


Eres visión, emoción y acción.


Y cuando las tres trabajan juntas, la consciencia despierta en su totalidad.👁🗣👣🫵🏼🔥🎹🧩🎯

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didip guerra
didip guerra
07 ene

Yo soy mente, alma y cuerpo ✨😌🌀

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Andres Duque
Andres Duque
05 ene

Que hermoso plan se despliega y que privilegio resonar con todo ello. Gracias Mati

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